¿Balance vida y trabajo? Consejos para lograrlo

balancear vida y trabajoLa idea de un equilibrio entre la vida personal y el trabajo es relativamente nueva, y progresó en cierta medida con el transcurso de los años. En los años setenta, cada vez era más común que ambos padres tuvieran un trabajo de pago, y la idea de que fuera importante mantener un equilibrio entre el trabajo y la vida personal se puso realmente de moda por primera vez.

Traslada esto al Siglo XXI. Ahora que tenemos más libertad, opciones y flexibilidad que nunca para tallar nuestros caminos y nichos profesionales, ¿por qué siguen aumentando los niveles de estrés?
Dos factores que se mencionan a menudo, que se han tornado más predominantes que nunca en los últimos años, vienen a la mente: 1) una incapacidad de decir “no”, y 2) un temor paralizante a perderse algo, o a desaparecer de escena.

La tecnología móvil y del hogar dificulta cada vez más el decir “no”. Los smartphones, por ejemplo, se convirtieron en un foco constante de demanda de nuestro tiempo. Según la empresa norteamericana SOASTA, lo primero que hace el 84% de la población al levantarse es fijarse en una aplicación. Y esos llamados que requieren nuestra respuesta y atención nos acompañan constantemente a lo largo del día.

En segundo lugar, ahora contamos con muchas más elecciones para nuestras vidas. Con estas elecciones viene el juicio, y nuestros críticos más severos somos a menudo nosotros mismos. Las Redes Sociales y las revistas fomentan la comparación: ¿cuántas veces te paraste a curiosear en qué andan los demás en Facebook, y sentiste que tus propias elecciones de vida y de trabajo dejan que desear?

Existe una solución. Balancear la vida personal y el trabajo en el Siglo XXI tiene mucho que ver con desarrollar la confianza en uno mismo como para frenar los requerimientos de los demás y dedicarse a las cosas que uno quiere como ir al gimnasio y programar un espacio de tiempo para uno mismo. Aquí te ofrecemos algunos consejos sobre cómo llevar esto a cabo:

Cómo mantener un buen equilibrio entre la vida personal y el trabajo en la era de los smartphones

1. Cómo decir no (o directamente dejar de responder)
Tengo una amiga que nunca responde los correos electrónicos y los mensajes de texto. “Si es realmente importante,” ella cuenta, “me llamarán”. Debido a ello, sus amigos y familia ahora saben muy bien que deben llamar por temas importantes y dejarse de tonterías cuando no es realmente necesario. Y, si bien es posible que se pierda el contacto casual con personas que de todos modos realmente nunca frecuenta, los que la amamos de verdad no dejamos de ser sus amigos por ello. ¿Qué podemos aprender de su ejemplo?
• Ahora que llevamos el correo electrónico, Facebook y Whatsapp con nosotros adonde sea que vayamos, es tentador desdibujar los límites del trabajo y la vida personal.

• El transmitir expectativas claras ayuda a las personas a adaptar sus comportamientos en consecuencia. Esto te permite hacer lo que quieras con tu tiempo y vivir la vida que deseas. Si a menudo envías correos electrónicos de trabajo desde tu casa, o viceversa, estás transmitiendo un mensaje confuso.

• ¿Siempre te llaman por trabajo cuando estás en tu casa? Existe una solución sencilla: deja de balace laboral personal en la era de los smartphonesatender. Te sorprenderá lo rápido que las personas se adaptan a obtener la información que necesitan dentro del horario de trabajo.

• Si eres consciente de que chequeas tu cuenta de correo electrónico laboral constantemente luego del horario de trabajo o cuando estás de vacaciones, deja de hacerlo. Esto puede angustiarte al principio, pero pronto te darás cuenta que no se acaba el mundo.

• Del mismo modo, si te interesa progresar en tu puesto actual, deberás aprender a decir “no” al flujo constante de correos electrónicos y mensajes de Facebook/Whatsapp que recibimos diariamente. No temas decir no a responder mensajes si no es conveniente que lo hagas.

• Permítete cierta flexibilidad: tal vez prefieras recibir ocasionalmente algún llamado desde tu casa, o enviar cada tanto un mensaje desde el trabajo (si esto está permitido). No es motivo para avergonzarse, pero sé claro respecto a tus motivos: ¿lo estás haciendo porque realmente piensas que es algo importante y que merece tu atención o porque temes decir no?

• El cambiar tu comportamiento puede ser atemorizante y es posible que al principio te enfrentes a cierta resistencia. No des el brazo a torcer, y di, con una sonrisa, que el contacto adicional estaba traspasando innecesariamente a tu vida privada/personal. Repítelo según sea necesario.

• Si te es difícil decir no, una buena solución puede ser simplemente apagar tu teléfono. Activar el “Modo avión” puede ser especialmente útil para bloquear internet y no te olvides que los mensajes de Whatsapp pueden silenciarse. También puedes eliminar las cuentas de correo electrónico de trabajo de tu celular si vieras que esto es necesario.

2. Sé dueño de tus decisiones
Tengo una relación amor-odio con mi fuente de actualizaciones de Facebook. Si bien es genial ver en qué anda todo el mundo, es también demasiado fácil juzgar, comparar y tener un ataque de celos. Cuando ves las fiestas fantásticas, las oportunidades laborales, las vacaciones y las relaciones que todos los demás (aparentemente) disfrutan, esto puede llevarte a comprometerte en exceso, a abarcar demasiadas cosas y a invertir tus energías en actividades que no son realmente adecuadas para ti. ¿Te suena familiar la expresión“¡Últimamente he estado tan ocupado!”? Tal vez te resulte interesante pensar en lo siguiente…

• ¿Qué cosas necesitas hacer como mínimo? Piensa cuáles de tus compromisos son realmente de vital importancia y tendrás el poder de saber que todo lo demás que decidas hacer depende de ti.

• Por ejemplo, sí debes ganarte un sueldo base. Pero no necesitas ser multimillonario a los 23 años de edad (ni tampoco a los 63) si esa no es una de tus prioridades. Ni tampoco necesitas ir a todas las fiestas, ni cocinar cada comida de cero si para ti es más importante invertir energía en tu carrera profesional.

• Tus decisiones, obviamente, tienen sus consecuencias, y no todas serán positivas. Dado que no puedes hacer todo, tal vez te resulte útil evaluar qué tan importantes son realmente esas actividades y personas para ti antes de invertir tu valioso tiempo y energías en ellas. Si te olvidas del cumpleaños de un conocido lejano, o no te pasas todo el fin de semana trabajando en tu presentación, ¿las consecuencias serán realmente terribles? ¿Qué hay de las consecuencias relacionadas a no tener suficiente tiempo de descanso, no pasar tiempo con tus seres queridos o no poder levantarte el lunes por la mañana?

• Todos tenemos que hacer cosas que no queremos cada tanto. Pero estas cosas deberían ser parte de un plan elaborado a largo plazo y deberían finalmente producir beneficios positivos identificables.

• Las elecciones y la flexibilidad traen aparejadas una presión adicional. Profesionales independientes: deberían cuidarse especialmente de asumir compromisos con proyectos que realmente no desean llevar a cabo. Sé un poco inflexible: tu tiempo es tuyo.

• Es común tener momentos de gran demanda y momentos inactivos. Es muy común tener períodos de estrés de corto plazo mientras los proyectos se van encaminado y hay un momento para todo: para trabajar y para divertirse. Pero en general, necesitas encontrar un equilibrio entre ambos.

• Si te cuesta priorizar, hazte la siguiente pregunta: ¿qué cosas haría durante un día ideal? ¿Qué necesito hacer para lograrlo? Tal vez también te resulte interesante pensar retrospectivamente en qué cosas se destacan por haber sido realmente importantes para ti.

Ten en cuenta que este artículo se basa solo en la experiencia personal y uno no debería, como tantas otras cosas, seguirlo al pie de la letra. Bien puedes estar de acuerdo, en desacuerdo y escribirnos para contarnos lo que quieras, y cómo harías las cosas de un modo mejor.

 para JobisJob

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